Prosalus es una ONGD que trabaja desde 1985 por la promoción de la salud en Bolivia, Perú y Mozambique. Partimos de la convicción de que cualquier persona, por el hecho de serlo e independientemente de su raza, credo, sexo, nacionalidad, lugar de residencia, estado civil o cualquier otra circunstancia, tiene un conjunto de derechos que son universales, inviolables e inalienables, entre los que se encuentran el derecho humano a la salud, a la alimentación y al agua.



24 abr. 2012

En pie de guerra frente a la gran tijera pública


Por María Jesús Abellán
Parece que la crisis aprieta y también ahoga. Ante este panorama el recorte es inevitable y hasta deseado. Se ve aparecer la gran tijera pública como el maná en el desierto y todos decimos “sí” ante el recorte salvador. Y es que eso de recortar está fenomenal porque ya está bien de despilfarros, de amiguismos, de dietazas y de coches oficiales. Lo triste es que tengan que venir unas vacas bien flacas para que nos demos cuenta de esto. Parece increíble que sin crisis eso no se vea, que no se vea que hay gastos absurdos que no se tienen que hacer, haya superávit o no lo haya. Pero, del mismo modo, es también muy triste que no se vea que hay ciertos gastos que se tiene que hacer, haya déficit o no lo haya. Y aquí aparecen los grandes clásicos (pensiones, educación, sanidad) y otros menos clásicos pero igual de importantes, como la ayuda oficial al desarrollo.

Creo que no hay que justificar su importancia pero, como el nerviosismo de la crisis a veces nos desorienta, no está de más señalar algo que está en el propio nombre: desarrollo. Es decir, no estamos dando dinero a cuatro aldeas del Sur para que construyan cinco casas. Si fuera así una vez hecha la obra sacamos la tijera y tan tranquilos. Pero no, se supone que no es eso. Se supone que tenemos todo un plan de ayuda… al Desarrollo!! Destinamos fondos a que los países de Sur se fortalezcan y comiencen a caminar por sí mismos, fondos para tratamientos del VIH, para prevención de la malaria, para formación, para fortalecimiento de la sociedad civil… Todo eso es Desarrollo: pan para hoy y pan para mañana. Y ahí sacar la tijera es otra cosa. Se llama irresponsabilidad y falta de respeto. Porque si a una persona se le dan antirretrovirales hay que seguir dándoselos y si se le da educación hay que mantenerla. Gasto e inversión no son la misma cosa. Y si dejamos de invertir en el mayor de los activos, en el ser humano… ¿qué nos queda?, ¿a qué valores nos enfrentamos?

Al final sí que va a ser cierta la frase y van a ser de verdad unos presupuestos de guerra, porque yo los veo y me pongo en pie de guerra. Estoy en guerra! En guerra contra la irresponsabilidad, la falta de ética y la insufrible presunción de que todos estamos ciegos. Estaremos un poco afónicos quizás, algo maniatados, algo anémicos, pero ciegos no estamos.

Y si las guerras están para ganarlas, ¿qué hacemos? Pues sobre todo no rendirnos y avanzar más allá del ciberpataleo. Avanzar y conquistar una libertad que no es recortable: la libertad de pensar, de sentir, de decir bien alto que así no, que no todo vale y que para atrás sólo van los cangrejos y no siempre.

Así que si el Estado decide que el dinero que me requisa no vaya a donde hace falta, yo decidiré qué hacer con el resto, con las vueltas de la compra, con mi presupuesto para gasolina… Juntemos todos los granos de arena y demostremos que juntos somos más y más éticos. Demostremos que hay rumbos que no los cambia ningún viento.

13 abr. 2012

PRESUPUESTOS DE GUERRA

Creative Commons. Autor: psiaki
Así los calificaba el Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación (MAEC), Sr. García-Margallo, ante los medios de comunicación el “Viernes de Dolores” después del consejo de ministros que aprobó el proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado 2012 (PGE). Queda la incertidumbre de lo que haya querido decir el ministro.

A mitad de marzo, cuando compareció ante la Comisión de Cooperación del Congreso, ya adelantó que el presupuesto de cooperación tendría un recorte significativo y argumentó que “recortar [la AOD] es doloroso pero más lo es hacerlo en las pensiones o cerrar ambulatorios”. Esta forma de argumentar, contraponiendo la ayuda al desarrollo y la financiación de políticas sociales en España en una especie de juego de suma cero, no es la única posible.

En la misma comparecencia le preguntaron al ministro por qué se aplicaba un recorte tan fuerte en cooperación al desarrollo y apenas se recortaba en Defensa. Explicó que no es posible recortar en Defensa por la deuda heredada de 30.000 millones que arrastra este ministerio. Pero esta información no aclara el cuestionamiento. El Ministerio de Defensa es uno de los que mayor presupuesto tienen y menor porcentaje de recortes han sufrido entre 2011 y 2012 (menos del 9 % frente al 55 % del MAEC). La deuda de 30.000 millones –que se utiliza como argumento para no recortar en este ministerio- se refiere a inversiones reales que, según se detallaba en la Ley de PGE 2011, tienen una periodificación plurianual de pagos, según la cual la imputación anual en 2011 fue de 1.005 millones, la previsión para 2012 era de 923 millones aunque finalmente el proyecto de PGE 2012 lo deja en 654 millones, porque la reducción del presupuesto de Defensa se centra precisamente en esta partida. Pero además de esto, el Ministerio de Defensa –junto con los organismos autónomos a él vinculados- tiene otros 6.750 millones de presupuesto anual que incluyen, entre otras cosas, casi 600 millones en estudios y formación de las Fuerzas Armadas.

¿Será este trato comparativamente favorable al Ministerio de Defensa a lo que se refería el ministro García-Margallo cuando hablaba de “presupuestos de guerra”? ¿Por qué el ministro no dijo, por ejemplo, que recortar la AOD es doloroso pero más doloroso sería recortar el presupuesto de formación y estudios de las Fuerzas Armadas? El Gobierno debería explicar estas partidas y por qué no plantea recortes significativos en algunas de ellas; debería explicar por qué considera que estos gastos son más importantes que algunas de las políticas sociales, como el apoyo a la vivienda, la promoción activa del empleo o la AOD.

El Gobierno plantea en el proyecto de ley de PGE 2012 lo que algunos han calificado de “amnistía fiscal” aunque el ministro de Hacienda habla de “regularización de activos ocultos”, que le puede suponer un incremento de ingresos de 2.500 millones de euros. Sin embargo, según las estimaciones del Sindicato de Técnicos de Hacienda, en España hay cerca de 90.000 millones de euros de fraude fiscal, el 70% del cual corresponde a grandes fortunas y grandes empresas. ¿Por qué el Gobierno no acomete un operativo serio de lucha contra el fraude fiscal que le puede suponer un incremento mucho mayor de recursos, al tiempo que hace justicia, no incurriendo en agravio comparativo con el tratamiento fiscal que recibe otra parte de la sociedad española, precisamente la más débil económicamente?

Si fuéramos mal pensados, podríamos entender que no sólo hay una respuesta a la crisis en el proyecto de PGE, sino también segundas intenciones en los criterios con los que se hacen los recortes; podríamos pensar que el Gobierno quiere aprovechar la coyuntura de la crisis para laminar y desmantelar la cooperación española, a la vista del 71% de recorte que se le aplica a la AECID. Conociendo a las personas que están al frente de la cooperación española, tenemos que ser bien pensados, de manera que todavía, en el proceso de tramitación, se puedan introducir algunas correcciones a este proyecto de ley tan poco social, tan poco humanitario, tan “de guerra”.

7 abr. 2012

La buena salud añade vida a los años

Nuestro envejecimiento depende de nuestros hábitos de vida. Son muchos los elementos que determinan e influyen en nuestra salud, pero sobre todo son las condiciones en las que nacemos, crecemos, vivimos y envejecemos las responsables de una buena o mala salud. Y estas condiciones dependen de muchos factores: políticos, sociales, ambientales, económicos… Además, la esperanza de vida aumenta cada año. Ahora vivimos más, pero ¿vivimos mejor?

El 7 de abril se celebra el Día Mundial de la Salud y el lema de este año es "La buena salud añade vida a los años". La OMS recomienda que se adopte un estilo de vida saludable a lo largo de toda la vida, con el fin de mantenerse sano y paliar la discapacidad y el dolor en la vejez. La prevención, la detección precoz, el tratamiento de enfermedades y los entornos adaptados a las necesidades de las personas mayores mejoran su bienestar.

En el siglo XXI, la salud está determinada por los grandes cambios sociales. Una de las transformaciones sociales más importantes es el envejecimiento de la población. En 1910, la esperanza de vida de una mujer chilena era de 33 años, mientras que hoy, apenas un siglo más tarde, es de 82. Este considerable aumento de la esperanza de vida, de casi 50 años en un siglo, se debe en gran parte a las mejoras en la salud pública.

Se calcula que en los próximos cinco años, por primera vez en la historia de la humanidad, el número de personas mayores de 65 años superará al de niños menores de cinco años. En 2050, habrá más personas mayores de 65 años que niños menores de 14 años. Pero además, hay un dato importante: los estudios de población indican que el cambio demográfico será más rápido e intenso en los países con ingresos bajos y medianos. Por ejemplo, fueron necesarios 100 años para que el porcentaje de la población francesa mayor de 65 años pasara del 7% al 14%, sin embargo países como Brasil y China tardarán menos de 25 años en alcanzar el mismo crecimiento.
El término de determinantes sociales de la salud no siempre es fácil de entender, pero hay ejemplos muy reveladores como que la desnutrición intrauterina puede aumentar el riesgo de enfermedad en la vida adulta, en particular de enfermedades del aparato circulatorio y diabetes; las infecciones respiratorias en la infancia pueden aumentar el riesgo de bronquitis crónica en la edad adulta; o los adolescentes obesos o con sobrepeso corren el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas, como la diabetes, enfermedades circulatorias, cáncer, trastornos respiratorios y osteomusculares, en la edad adulta.

No hay duda de que la mejor vacuna para una buena salud es el respeto a los derechos humanos y la reducción de las desigualdades sociales. Hace ya algunos meses que Prosalus y Cruz Roja han puesto en marcha el proyecto de sensibilización e incidencia “Comprendiendo el derecho humano a la salud: la importancia de los determinantes sociales de la salud” para mostrar la necesidad de incidir en los determinantes sociales y trabajar desde un enfoque integral en la protección de la salud. Muy pronto se hará el lanzamiento oficial de la campaña, con la web y la exposición como caras visibles de este proyecto. La salud es, ante todo, un derecho humano fundamental e indispensable para el ejercicio de los demás derechos humanos y depende, a su vez, del resto de ellos.

Más información aquí